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SAN JUAN PABLO II Y ESPAÑA

Portada del YA con foto del estadio Santiago Bernabeu rezando con Juan Pablo II

Ignacio Buqueras y Bach
Académico numerario de las Reales
Academias de Doctores de España y Europea de Doctores

Hoy, 2 de abril, hace 16 años del fallecimiento de San Juan Pablo II -1920/2005-. Murió a las 21,37 h., sábado, primeras vísperas de la fiesta de la Divina Misericordia. Su rica e intensa vida se desarrolló durante 84 años, 10 meses y 15 días, de los que durante 26 años, 5 meses y 17 días fue Papa. Su última aparición pública fue el 30 de marzo, miércoles, del 2005, alrededor de las 11,00 h. Apareció en la ventana del Palacio Apostólico, y bendijo a los miles de personas congregadas en la plaza de San Pedro.

Su Pontificado, -1978/2005-, casi 27 años, ha sido el tercero más largo de la Iglesia Católica. El primero, que también fue el primer Pontífice, fue San Pedro, que lo fue entre 34 y 37 años. Le siguió Pío IX -1846/1878- casi 32.

Juan Pablo II está considerado como uno de los líderes mundiales más importante e influyente del s. XX. Su anticomunismo fue notorio. Luchó contra la expansión del marxismo por Iberoamérica, y la teología de la liberación. Ha sido uno de los líderes mundiales más viajeros de la historia, por no decir el que más. Visito, durante su pontificado, 129 países.

Su trayectoria religiosa fue: ordenación sacerdotal, 1/XI/1946; ordenación episcopal, 20/IX/1958; proclamación cardenalicia, 23/VI/1967 por Pablo VI; Beatificación, 1/V/2011 por Benedicto XVI; y Canonización, 27/IV/2014, por el Papa Francisco. Su festividad es el 27 de octubre, fecha en la que inició su pontificado, 1978.

Testimonio del Cardenal Bergoglio

El Papa Francisco, en el proceso de beatificación de Juan Pablo II en su condición de Cardenal Bergoglio, hizo varias declaraciones sobre él, que nos permitirán una autorizada aproximación a su rica personalidad. Nos dice: “Tuve la alegría de comer con él junto a otros obispos. Me gustó mucho su afabilidad, cordialidad y capacidad de escuchar a cada comensal”, “... tuve ocasión de apreciar una vez más su gran capacidad de escucha con todos”. En otra comenta: “Otro aspecto que me ha llamado siempre la atención del Santo Padre era su memoria casi ilimitada, ya que recordaba lugares, persones, situaciones que había conocido también en sus viajes, señal que ponía la máxima atención en cada circunstancia y, particularmente, a cada persona con la que se encontraba”. En otro comentario recuerda que “un día concelebrábamos con el Santo Padre y me llamó poderosamente la atención su preparación para la celebración. Estaba arrodillado en su capilla personal, en actitud de oración, y observé que, de cuando en cuando, leía algo de un folio que tenía delante y apoyaba las manos en la frente. Se me hizo presente que rezaba con mucha intensidad por la intención que creo que debía de tener en dicho folio. Luego releía alguna otra cosa del mismo papel,....”.

Finalizo estos comentarios del Papa Francisco, en aquel momento Cardenal Bergoglio: “En fin, no dudo en afirmar que Juan Pablo II, en mi opinión, ejercitó todas las virtudes en su conjunto en modo heroico, vista la constancia, el equilibrio y la serenidad con la que vivió toda su existencia. Y esto es evidente a los ojos de todos, también de los no católicos y de los que profesan otras religiones, incluso de los agnósticos”.

Viajes a España

•    El primer viaje de Juan Pablo II a España, el más largo de los cinco realizados a nuestro país, fue del 31 de octubre al 9 de noviembre de 1982. Visitó Ávila, la Ciudad de Santa Teresa y Alba de Tormes. Celebró una misa en el Paseo de la Castellana de Madrid, considerado el acto más multitudinario celebrado en la Villa y Corte. También estuvo en Guadalupe, Toledo y Segovia. Beatificó a Sor Ángela de la Cruz, fundadora de las Hermanitas de los Pobres en Sevilla. Siguió en Loyola, Zaragoza, Barcelona, Valencia y Santiago de Compostela, donde concluyó.

•    En su segundo viaje, 10 de octubre de 1984, Juan Pablo II solo estuvo cinco horas en Zaragoza, en la Basílica del Pilar desde donde se dirigió a los familiares de nuestros misioneros en Iberoamérica, viajando seguidamente a República Dominicana.

•    En su tercer viaje, 19 al 21 de agosto de 1989, el Papa viajó como peregrino al Monte do Gozo, Santiago de Compostela, donde presidió la IV Jornada Mundial de la Juventud. Visitó la catedral compostelana donde rezó ante las reliquias del Apóstol Santiago.
Desde Santiago viajó a Oviedo. En su visita a Covadonga estuvo acompañado por el Príncipe de Asturias. Antes de regresar a Roma, visitó los lagos y Cangas de Onís.

•    Su cuarto viaje a España se desarrolló del 12 al 17 de junio de 1993. Estuvo centrado en Andalucía. En Sevilla visitó la catedral; en Huelva, los lugares colombinos y el santuario del Rocío; y en el Monasterio de la Rábida coronó a la Virgen de los Milagros, y oró en la parroquia de Palos de la Frontera. Finalizó su viaje en Madrid donde consagró la catedral de la Almudena, y presidió una multitudinaria celebración en la plaza de Colón, donde canonizó a Enrique Ossó, fundador de la compañía de Santa Teresa de Jesús.

•    Su quinto y último viaje a España fue a Madrid los días 3 y 4 de mayo de 2003. El sábado día 3 en la Base Aérea de Cuatro Vientos tuvo un encuentro con un millón de jóvenes. Al día siguiente en la Plaza de Colón ofició una Misa de Canonización de cinco nuevos Santos españoles: Pedro Poveda, José María Rubio, Genoveva Torres, Maravillas de Jesús y Ángela de la Cruz.

La vida y la obra de San Juan Pablo II, en esta atípica Semana Santa que estamos sufriendo, considero nos deben permitir una reflexión en profundidad sobre nosotros mismos, la sociedad en la que vivimos y el futuro que se nos avecina, y marcar nuestra actitud y compromiso.

Madrid, 29 de marzo de 2021

Etiquetas:Juan Pablo II